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Tu web está en peligro (y no es un fake)

Tu web está en peligro

Tu web está en peligro (y no es un fake)

Nos gustaría poder decirte algo diferente y no ser alarmistas, pero tu web está en peligro y en el post de hoy vamos a contarte por qué.  

A día de hoy, la mayoría de las webs que existen en el mundo están desarrolladas con plataformas llamadas CMS que facilitan mucho el trabajo tanto a los desarrolladores como a los usuarios que las gestionan. Los CMS son sistemas pensados para facilitar la creación de las webs. Abaratan costes y agilizan el desarrollo. Te sonarán porque nos has oído hablar de ellos, una y mil veces: WordPress, Prestashop, Shopify… el 90% de las webs del mundo están construidas bajo estos sistemas y, aunque a día de hoy siguen siendo la mejor opción de desarrollo en todos los casos, a menudo se comente un error garrafal sobre ellas. ¿Sabes cuál es ese error?

No hacer nada. 

Una web, como la inmensa mayoría de productos tecnológicos, requiere actualizarse y mantenerse. No importa la inversión inicial que hayas realizado en el proyecto, ni que salgas con la mejor  tecnología. Todas las webs deben actualizarse y contar con un servicio de mantenimiento para abordar las actualizaciones sin cometer errores.

¿Qué puede pasar si no actualizas tu web? 
  • Que tengas brechas de seguridad y tu web sea atacada por hackers.
  • Que las plataformas de pago asociadas a tu web dejen de funcionar.
  • Que se infecte la web, y los virus lleguen mediante ella a los archivos de tu ordenador y de tus clientes. 
  • Problemas con plantillas y plugins.
  • Que no te beneficies de mejoras y funcionalidades nuevas que pueden facilitarte el trabajo. 

Al igual que debes actualizar el sistema operativo de tu teléfono cada poco tiempo para cerrar brechas de seguridad o cambiarlo completamente cuando se empieza a hacer viejo, tu web debe mantenerse actualizada. Da igual si se trata del ultimísimo iPhone, o del Xiaomi más barato.

Pero pongamos un ejemplo más analógico, un coche. Un coche requiere mantenimientos periódicos. Cambio de ruedas adaptándolas a diferentes climatologías. Actualizaciones de sofware de navegación gps recurrentemente por el cambio de datos. Y aun así, a veces, se producen restricciones de circulación con respecto al combustible o antigüedad del vehículo, que nos limitan desplazarnos con ellos.

Por este motivo nos cuesta mucho entender por qué os sorprendéis cuando os decimos que una web tiene un trabajo permanente de mantenimiento y adecuación a las nuevas versiones de navegadores, servidores, sistemas operativos, protocolos tecnológicos, seguridad informática, entre otros muchísimos factores técnicos y visuales.

¿Qué pasa si actualizo yo mi web? 

Sí, sabemos que has visto ese aviso que invita a clicar el botón “ACTUALIZAR”.

En base a nuestra experiencia te decimos rotundamente que si no tienes conocimientos de desarrollo web, lo mejor es que ignores el aviso. Por tu bien y el de tu empresa.

Para tu conocimiento, existen tres tipos de actualizaciones que se tienen que hacer a la hora de poner una web a la última: 

  • Actualización del CORE o núcleo del CMS (Del WordPress, Prestashop…)
  • Actualización de los plugings: Como el TPV del banco, o los formularios de la página. 
  • Actualización del theme: Que implicaría el aspecto más visual de la web.

Y ya te decimos, que si no cuentas con una mano experta que te ayude en el proceso, el resultado puede pasar de malo a muy malo en cuestión de horas. 

¿Te suena este error? 

El proceso de actualización no es trivial. Importan cosas como el orden en el que actualizas tanto plugings como versiones del CORE, o si realmente las últimas versiones son las más estables. 

Un error en la actualización junto con no saber ni qué ha pasado ni cómo solucionarlo rápidamente puede dar lugar, en el mejor de los casos, a perder oportunidades de captación, y venta en si cuando hablamos de una tienda online. O, por ejemplo, perder por completo la web si no contamos con una copia de seguridad reciente. ¿Te suena? Esperamos que no.

Pero si encima, una mala actualización hace una brecha de seguridad y nuestra web es infectada robándonos los datos de los clientes, nos estaríamos enfrentando a posibles consecuencias legales, ya que la responsabilidad de los datos almacenados en la web es del propietario y responsable que aparece en el aviso legal.

Sin contar que cada día surgen nuevos riesgos y fraudes asociados a la operativa web como el E-skimming  o web skimming, que consiste en la instalación de códigos maliciosos en las propias páginas webs con el fin de conseguir los datos bancarios de los clientes, o bien bloquear los archivos de tu ordenador para conseguir los datos de facturación por los servicios que ofreces.

Contar con un servicio de mantenimiento adicional a tu web, no solo va a actualizarla, sino que va a procurar que todo funcione correctamente en cualquiera de los casos. Tanto si te entra Spam en el correo a través de la web, como si un pluging no está funcionando como debería, un servicio de mantenimiento tiene como objetivo llegar allí donde técnicamente no puedes y evitar el daño. 

Actualizaciones mayores y menores, igual de importantes.

Las webs tienen actualizaciones menores (pequeños parches) y mayores (cambios completos de versión), y la frecuencia entre unas y otras cada vez es más corta en el tiempo. Si antes podíamos aguantar años entre versiones, ahora cada 15 días tenemos una actualización menor. 

La buena noticia.

Un servicio de mantenimiento web no tiene por qué ser caro, ni si quiera tiene por qué ser una cuota periódica que te obligue a realizar una inversión mensual o trimestral.

En Pisto con webo, por ejemplo, nuestros clientes pueden contratar un bono de horas de mantenimiento web y dejar que nosotros nos ocupemos de las actualizaciones a medida que el CMS las va demandando. 

Nuestra recomendación llegado este punto del post, es que te pongas en contacto con la empresa que desarrolló tu web y contrates el servicio de mantenimiento que más se adapte a tus necesidades.

Y si eres cliente de la agencia y aun no lo has contratado, ponte en contacto con nosotros y te diremos las opciones existentes.

¡Larga vida a tu web!

Amanda Gil

Amanda es una apasionada del marketing con un alma muy gamer. No hay herramienta que se le resista ni estrategia que no quiera implementar. Su especialidad es el PPC pero no sin duda es capaz de adaptarse a las necesidades del cliente

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